El gigante de los chips para inteligencia artificial reportó ingresos de US$96.200 millones y volvió a demostrar el tamaño de la economía de la IA.
La revolución de la inteligencia artificial sigue teniendo un gran beneficiario: Nvidia.
La compañía reportó ingresos de US$96.200 millones durante su segundo trimestre fiscal de 2027, un aumento del 106 % frente al mismo periodo del año anterior.
Su beneficio neto llegó a US$59.700 millones.
La cifra más llamativa está en su negocio de centros de datos.
Nvidia facturó aproximadamente US$89.000 millones en esa división, un crecimiento del 117 % interanual.
En palabras sencillas: las empresas están gastando cantidades gigantescas de dinero para construir la infraestructura necesaria para que funcione la inteligencia artificial.
Pero Nvidia también enfrenta preguntas.
Reuters informó que la empresa pausó una iniciativa de financiación para pequeñas compañías de nube de IA, en medio de preocupaciones de inversionistas y advertencias sobre posibles riesgos antimonopolio y estructuras que podrían hacer parecer mayor la demanda de chips.
Esto muestra una contradicción interesante.
Por un lado, la demanda de infraestructura para IA sigue disparada.
Por otro, el mercado comienza a preguntarse cuánto dinero se está moviendo dentro de este ecosistema y si algunas inversiones están creando una especie de círculo en el que las mismas compañías financian, compran y alquilan capacidad entre sí.
Nvidia, sin embargo, continúa apostando fuerte.
La empresa espera ingresos de aproximadamente US$108.000 millones para el trimestre siguiente y sostiene que la demanda de capacidad de cómputo continúa creciendo.
La gran pregunta ya no es si la IA es una industria importante, los números de Nvidia demuestran que ya lo es, la discusión ahora es: ¿hasta dónde puede crecer esta economía?