El departamento mantiene la pobreza en un solo dígito gracias a políticas integrales en salud, educación, empleo y servicios públicos, con una inversión histórica de 7 billones de pesos.
Una buena noticia llegó este martes desde el Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE). El Atlántico redujo su índice de pobreza multidimensional del 9,5 % al 8,2 %, es decir, 1,3 puntos porcentuales menos en solo un año.
Este resultado mantiene al departamento con la pobreza en un solo dígito y refleja el impacto concreto de las políticas públicas del Gobierno de Eduardo Verano de la Rosa.

El mandatario celebró el avance y lo explicó con claridad: “Haber bajado de 9,5 a 8,2 % muestra el efecto real de nuestras políticas en salud, educación, generación de empleo, servicios públicos y atención social integral”.
Durante este cuatrienio, la Gobernación invertirá 7 billones de pesos con recursos propios para cumplir las metas del Plan de Desarrollo “Atlántico para el Mundo” 2024-2027.
La gerente de Capital Social, Karina Llanos, detalló que el progreso se debe a un enfoque de sostenibilidad social que toca varias áreas al mismo tiempo: ampliar la cobertura en salud para quienes más lo necesitan, reducir la deserción escolar, facilitar el acceso a la educación superior y mejorar la calidad de los servicios públicos.
“Estamos trabajando en emprendimientos para todas las comunidades, en seguridad alimentaria que llega a todas las familias, y con el esfuerzo conjunto de todas las secretarías logramos reducir esa brecha”, afirmó Llanos.
Uno de los programas clave ha sido la alianza público-privada Misión Atlántico – Hambre Cero, que convirtió la seguridad alimentaria en prioridad departamental. También ha sido fundamental el fortalecimiento de la infraestructura y la prestación de servicios básicos en los 22 municipios.
El DANE mide la pobreza multidimensional a través de dimensiones como salud, vivienda, trabajo, educación, niñez y juventud. En todas ellas, el Atlántico muestra mejoras que se traducen en mejor calidad de vida para sus habitantes.
El gobernador Verano concluyó con optimismo: “Estos resultados demuestran que nuestra planificación y articulación están funcionando. Seguiremos trabajando para que el crecimiento económico del Atlántico se convierta en bienestar real para toda nuestra gente”.
Cuando el DANE dice que la pobreza en el Atlántico bajó al 8.2%, muchos respiran aliviados. Es una victoria, claro que sí. Pero para nosotros en Combinews, una estadística no llena la nevera. La verdadera noticia no es el porcentaje que bajó, sino cómo se van a usar los 7 billones de pesos que el gobernador Verano tiene listos para ejecutar.
¿Por qué nos importa esto? Porque bajar 1.3 puntos en la escala de pobreza es apenas el comienzo. "Pobreza multidimensional" es una palabra elegante para decir que a la gente le falta salud, techo o educación. Si el departamento tiene tanta plata para invertir, el ciudadano de Sabanalarga, Santo Tomás o Luruaco tiene derecho a preguntar: ¿Cuánto de eso se va en burocracia y cuánto en soluciones reales?
Programas como "Hambre Cero" son pasos necesarios, pero la meta no puede ser solo que la gente no tenga hambre, sino que tenga con qué comprar su propia comida. El éxito de estos 7 billones no se debería medir en cuánto baja la gráfica del DANE el próximo año, sino en cuántos jóvenes de nuestros municipios dejan de ver el mototaxismo como su única opción de vida porque por fin llegó la inversión en empleo y empresas que prometieron.
Celebramos el avance, pero mantenemos la guardia alta. Los números pueden ser muy bonitos, pero la realidad se vive en la calle, en el recibo de la luz y en la oportunidad de trabajo. El Atlántico tiene la plata; ahora nos toca a todos vigilar que esa plata transforme vidas, no solo informes.
