La categoría estadounidense correrá por primera vez fuera de Norteamérica y tendrá como escenario el entorno del río Magdalena y el Gran Malecón.
Barranquilla acaba de poner una fecha en el calendario deportivo internacional.
El alcalde Alejandro Char anunció este viernes que IndyCar llegará a la ciudad en abril de 2028, durante el Congreso de ANATO. La competencia tendría como escenario el sector del río y el Gran Malecón.
Pero la noticia no se trata únicamente de automovilismo.
Para Barranquilla, organizar una competencia internacional significa intentar convertir el deporte en una herramienta de turismo, promoción y actividad económica.
La carrera llegaría después de que la ciudad recibiera recientemente una exhibición relacionada con Juan Pablo y Sebastián Montoya, experiencia que sirvió también para mostrar la capacidad de Barranquilla para organizar espectáculos vinculados al automovilismo.
El anuncio tiene además un elemento particularmente llamativo: según lo expresado por el alcalde, sería la primera vez que IndyCar sale de Norteamérica para disputar una carrera.
Eso convierte a Barranquilla en algo más que una sede.
La ciudad podría convertirse en vitrina internacional.
Hoteles, restaurantes, transporte, comercio, operadores turísticos y organizadores de eventos pueden beneficiarse de la llegada de visitantes nacionales e internacionales.
Pero también aparece el desafío.
Una carrera de esta magnitud necesita infraestructura, movilidad, seguridad, logística y una operación capaz de responder a miles de personas.
La pregunta para 2028 será entonces si Barranquilla podrá transformar un gran espectáculo deportivo en un gran negocio para la ciudad.
Y hay una señal clara de hacia dónde quiere ir la administración local: durante el anuncio también volvió a aparecer sobre la mesa la posibilidad de que Barranquilla aspire a eventos todavía mayores, incluida la Fórmula 1.
Por ahora, una cosa sí está clara:
Barranquilla ya tiene una cita con IndyCar. Y quedan casi dos años para prepararse.