El gobernador del Atlántico y presidente de la RAP Caribe plantea revisar toda la cadena energética para enfrentar una crisis que, según advierte, va más allá de Air-e, Afinia y las tarifas.
El problema no sería solo Air-e ni Afinia
La crisis eléctrica que golpea al Caribe colombiano volvió a llegar a la mesa nacional, pero esta vez el gobernador del Atlántico, Eduardo Verano, planteó cambiar la pregunta.
En lugar de preguntarse únicamente cómo resolver los problemas financieros o de operación de empresas como Air-e y Afinia, el mandatario sostiene que Colombia debe revisar la arquitectura completa de su sistema energético.
Durante una mesa técnica convocada por la Procuraduría General de la Nación, Verano, en su condición de presidente de la RAP Caribe, pidió modificar la regulación para adaptarla a la realidad actual del país.
Su diagnóstico es contundente: seguir poniendo recursos para apagar emergencias no resuelve el problema si seis meses después la crisis vuelve a aparecer.
“No podemos seguir administrando la crisis, tenemos que resolverla”, afirmó.
¿Qué propone Verano?
El gobernador plantea revisar toda la cadena energética y avanzar hacia una mayor integración del sistema, argumentando que actualmente existen diferentes actores y responsabilidades que no siempre distribuyen de manera equilibrada las ganancias, pérdidas y obligaciones.
También pidió que las condiciones del Caribe sean tenidas en cuenta al momento de definir las reglas tarifarias.
Para Verano, el problema incluye años de acumulación de dificultades relacionadas con pérdidas de energía, cartera, recaudo, inversión, calidad, infraestructura y sostenibilidad financiera.
Pero también existe otro elemento: las obligaciones pendientes dentro de la propia cadena energética pueden terminar afectando la liquidez de las empresas encargadas de llevar el servicio hasta los hogares.
Y cuando un operador pierde capacidad para comprar energía, invertir, mantener su infraestructura y responder al mercado, sostiene el gobernador, el problema deja de ser exclusivamente empresarial y comienza a convertirse en un asunto de seguridad energética nacional.
El Caribe quiere dejar de apagar incendios
Uno de los mensajes centrales de Verano fue que el cambio de operador, por sí solo, no solucionará la situación.
La región necesita decisiones estructurales y reglas que reconozcan sus particularidades.
“No podemos seguir viendo al Caribe desde sus problemas”, sostuvo, al insistir en que también debe aprovecharse el potencial energético de la región mediante una infraestructura capaz de respaldarlo.
La pregunta de fondo
La discusión que queda sobre la mesa es mucho más grande que una factura de energía.
¿Colombia necesita seguir financiando soluciones temporales o debe rediseñar las reglas con las que funciona su sistema eléctrico?
La respuesta, según Verano, pasa por lo segundo.
“No se trata de Air-e y Afinia o de una tarifa; se trata de garantizar que Colombia tenga energía confiable”, concluyó.
Para el Caribe, el debate apenas comienza: la apuesta ya no sería apagar el próximo incendio, sino cambiar el sistema para evitar que vuelva a ocurrir.