A través del programa 'Mi Casa Bacana', la administración departamental formaliza el patrimonio de familias que esperaron hasta 40 años por su título.
En un acto que trasciende la entrega de un documento administrativo para convertirse en un hito de justicia social, la Gobernación del Atlántico formalizó la propiedad de 350 viviendas en el municipio de Repelón. Esta jornada, liderada por el gobernador Eduardo Verano de la Rosa, eleva a 620 el número de familias beneficiadas en esta localidad bajo la actual administración, consolidando al departamento como un referente nacional en saneamiento predial.
El fin de la incertidumbre jurídica
Para muchas familias en Repelón, la tenencia de la tierra fue, durante décadas, una fuente de ansiedad ante la falta de una escritura pública. Durante el acto, el gobernador Verano enfatizó que la entrega del título no solo garantiza que "nadie los saque de su casa", sino que otorga a los ciudadanos el derecho pleno sobre su herencia. El mandatario recordó, además, que este proceso es completamente gratuito, blindando el programa contra cualquier intento de cobro irregular.
El impacto emocional quedó registrado en testimonios como el de Ruth Pérez, quien tras 27 años de habitar su hogar, recibió finalmente el documento que la acredita como dueña legítima. "Hoy me siento confiada de que verdaderamente tengo un derecho", manifestó, reflejando el sentir de una comunidad que ahora puede proyectar su futuro con estabilidad.
'Mi Casa Bacana': Una meta en expansión
La subsecretaria de Vivienda del Atlántico, Rocío Jiménez, precisó que en apenas dos años de gobierno se han alcanzado 16,350 títulos en todo el territorio departamental. El éxito del programa ha permitido ampliar la meta inicial de 20,000 titulaciones a 10,000 adicionales, gracias a un convenio estratégico con la Superintendencia de Notariado y Registro.
Esta inversión de $20.000 millones no solo busca la entrega del papel; busca habilitar a los hogares para acceder a créditos hipotecarios y a subsidios estatales de mejoramiento de vivienda. Según la funcionaria, el título es la "cédula de la casa", el requisito indispensable para que el inmueble entre al circuito económico formal y se convierta en una garantía real para las futuras generaciones.
Desarrollo económico y arraigo territorial
Para el alcalde de Repelón, Jorge Reales, esta gestión fortalece la dignidad de la gente y legitima la tenencia en sectores rurales y urbanos que llevaban hasta 40 años en la informalidad. Con 'Mi Casa Bacana', la Gobernación del Atlántico no solo construye infraestructura, sino que teje seguridad jurídica y arraigo, elementos esenciales para que el departamento avance hacia un desarrollo económico local sostenible basado en la propiedad privada legal y protegida.


