Más allá de las 43 toneladas de ayuda, la Gobernación transfiere conocimiento y experiencia en gestión de crisis hídricas al departamento vecino.
La crisis climática que afecta al departamento de Córdoba se ha convertido en el escenario para demostrar que la integración de la Región Caribe es una realidad operativa y no solo un discurso administrativo. El gobernador del Atlántico, Eduardo Verano de la Rosa, arribó este jueves a Montería para oficializar la entrega de 43 toneladas de ayudas humanitarias y, más importante aún, para liderar una misión de acompañamiento técnico de alto nivel.
Evaluación desde el aire y soporte en tierra
La jornada inició con un sobrevuelo estratégico sobre las zonas más golpeadas por el frente frío. Los gobernadores Eduardo Verano y Erasmo Zuleta Bechara evaluaron la magnitud de las inundaciones, identificando puntos críticos que requieren intervención inmediata. Acompañando al mandatario atlanticense se encontraba un equipo experto encabezado por la secretaria de Agua Potable, Lady Ospina, y el gerente de la RAP Caribe, Jesús Pérez, cuya misión es aportar soluciones en saneamiento básico y manejo de crisis hídricas.
“No solo traemos un mensaje de solidaridad, sino la experiencia acumulada desde la emergencia de 2010. Ponemos a disposición de Córdoba nuestro conocimiento técnico para que la recuperación sea eficiente”, afirmó Verano, subrayando que la coordinación institucional es la herramienta más poderosa frente a la desinformación y el caos.
Reciprocidad histórica y hermandad Caribe
El gobernador de Córdoba, Erasmo Zuleta, destacó el gesto de su homólogo y resaltó que la llegada de los camiones con mercados, agua y kits de aseo es un bálsamo para miles de familias. Para Verano, este acto representa un pago de deuda moral: en 2010, el sur del Atlántico fue salvado por la solidaridad de sus vecinos, y hoy, el departamento devuelve ese apoyo con creces.
La RAP Caribe, bajo la presidencia de Verano, ha funcionado como el eje logístico de esta operación, demostrando que la descentralización administrativa permite respuestas más ágiles que las que se gestionan tradicionalmente desde el centro del país.
Un mensaje de resiliencia regional
La misión en Montería concluye con un compromiso firme: el Atlántico mantendrá presencia técnica mientras dure la contingencia. Esta alianza estratégica entre Barranquilla y Montería no solo busca mitigar el hambre y la falta de techo de forma inmediata, sino establecer protocolos de defensa regional ante eventos climáticos extremos que, como ha quedado demostrado este 2026, no respetan límites departamentales.



