Pekín destaca apertura, igualdad y cooperación como base de las relaciones bilaterales, en medio de tensiones comerciales con Estados Unidos.
China formalizó este lunes su postura de cooperación y beneficio compartido con Canadá, en respuesta a la escalada de tensiones comerciales generada por advertencias arancelarias del gobierno de Estados Unidos.
El portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores, Guo Jiakun, declaró en rueda de prensa que las relaciones entre Estados deben abordarse “en un espíritu de cooperación de beneficio mutuo y no con una mentalidad de suma cero”. Según sus palabras, la cooperación entre China y Canadá “no está dirigida contra terceros” y apunta a promover “la paz, la estabilidad, el desarrollo y la prosperidad mundiales”.
La declaración se da en un contexto de creciente presión por parte de la administración estadounidense, que amenazó con imponer aranceles del 100 % sobre los productos canadienses si Ottawa llegara a firmar un acuerdo comercial con Pekín. Washington ha expresado su preocupación de que un pacto bilateral entre China y Canadá expanda la presencia de bienes chinos en Norteamérica a través de Canadá.
China, por su parte, ha promovido un “nuevo tipo de asociación estratégica” con Canadá, basada en igualdad, apertura, inclusión y cooperación pacífica, con acuerdos específicos encaminados a gestionar los asuntos económicos y comerciales entre ambos países. La diplomacia china insistió en que esta relación sirve a los intereses de la población de ambos países y contribuye a mejorar la estabilidad económica global.
Ottawa ha reafirmado que no busca un tratado de libre comercio con Pekín que comprometa sus obligaciones dentro del T-MEC (Tratado Comercial entre Canadá, Estados Unidos y México), y ha enfatizado que sus esfuerzos con China buscan rectificar problemas bilaterales en sectores como agricultura, pesca y vehículos eléctricos, sin comprometer su relación con Washington.
Analistas internacionales interpretan que el acercamiento entre Pekín y Ottawa refleja la búsqueda de una diversificación comercial de Canadá ante un escenario global marcado por políticas arancelarias más estrictas impulsadas por Estados Unidos. Este enfoque tiene implicaciones económicas y geopolíticas al recalibrar la posición de Canadá en las cadenas de suministro globales y sus relaciones multilaterales.
La apelación de China al “beneficio mutuo” con Canadá subraya un llamado a una dinámica comercial menos confrontacional y más integradora, en contraposición a las medidas proteccionistas que han tensionado las relaciones económicas entre Washington y sus socios.
